domingo 18 de octubre de 2009

"Vexations" - Erik Satie


No es raro encontrarse con compositores que han pasado a la historia por una pieza o por una canción que les ha proporcionado mucho éxito de público. Es precisamente ese éxito el que, en algunos casos, provoca que el resto de la obra quede eclipsada. Este es el caso de Erik Satie, compositor francés de finales del XIX y principios del XX, que ha pasado a la historia por sus Gymnopédies. En concreto podría decirse que el nombre de Satie se asocia directamente a la Gymnopédie no.1



Sin embargo tiene una obra extensa y en algunos casos podría afirmarse que se trata de un precursor del minimalismo y del ambient. Por un lado tiene composiciones de corte clásico, como "Socrate", que es una ópera que nos narra la última noche de Sócrates...



Encontramos también curiosidades como "Mouvements en forme de poire" (parece ser que el título fue una respuesta a un comentario de Debussy sobre la música de Satie, en el cual se afirmaba que la música de este último carecía de forma) ...



...o "Sports et divertissements" (música sencilla y sin pretensiones, como de alguna manera parece sugerir el título)



No obstante, yo destacaría especialmente "Vexations", por su carácter visionario y precursor. Fue compuesta en el año 1893 y se trata de una pieza de 18 notas, que según la partitura ha de repetirse 840 veces seguidas, sin ninguna variación. Esta pieza no fue publicada en vida y permaneció desconocida hasta que John Cage la publicó en 1949. La primera vez que se tocó la pieza en directo fue el día 6 de septiembre de 1963. Comenzó a las 6 de la tarde y terminó a las 12:40 de la mañana siguiente. En dicho evento había un equipo de pianistas que se iban turnando para continuar la pieza sin interrupciones durante más de dieciocho horas. Entre los pianistas estaban músicos como John Cage, David Tudor, Christian Wolff, John Cale, Philip Corner o David Del Tredici, entre otros. Parece ser que sólo un individuo, un tal Karl Schenzer, logró presenciar toda la actuación entera.

Es sabido que Satie nunca destacó por ser un virtuoso de ningún instrumento, ni siquiera podía hacer gala de una técnica compositiva que pudiera compararse a otros grandes de la época como Wagner o Debussy. Sin embargo, es más que posible que dicha insuficiencia de conocimientos técnicos y de habilidad en la ejecución musical fuera lo que hiciera brotar su genio musical, llevándole a inventar estructuras innovadoras que están presentes en toda su obra, caracterizadas, entre otras cosas, por la brevedad, la claridad y la concisión estilísticas. Quizá sea un ejemplo de virtud musical nacida de la conciencia de las propias limitaciones.

Se ha dicho que quizá Satie se estaba riendo de sí mismo en "Vexations", precisamente de su falta de habilidad técnica para componer. Y no es de extrañar, teniendo en cuenta el sentido del humor del que el genio francés hizo gala en numerosas ocasiones a lo largo de su vida.



"Vexations" - Erik Satie

sábado 10 de octubre de 2009

Arpa eólica: el primer instrumento automático de la historia

Hasta donde se sabe el arpa eólica es el instrumento automático más antiguo. Aparece en la cultura griega en el s. II a.C. Por su nombre podemos suponer que era un homenaje a Eolo, un dios griego que era hijo de Hípodes, y al cual Zeus le había dado el poder de controlar los vientos. Algunas fuentes también llaman la atención sobre las referencias bíblicas en el Antiguo Testamento a un instrumento similar.

Básicamente se trata de una caja de madera, rectangular, con caja de resonancia y con varias cuerdas de distinto grosor afinadas en la misma nota. Las cuerdas están tensadas desde los dos extremos de la caja. Se dice que es un instrumento automático porque suena sin necesidad de un individuo que lo toque. El instrumento se deja en algún lugar en el cual haya corrientes de aire, y de ese modo, dependendiendo de la dirección e intensidad del aire, las cuerdas producirán unos peculiares sonidos que resultan de los armónicos que se generan por la superposición de la misma nota. La incidencia del aire sobre cada una de las cuerdas, que será distinta por la posición que cada una de ellas ocupa, junto con la diferencia de sonido de la misma nota según el grosor de cada cuerda, es lo que hace que vayan creándose variaciones en el sonido. Si las cuerdas se afinan sobre varias notas se crean acordes. Lo interesante del artefacto es que los sonidos son aleatorios y no hay ejecutante en sentido estricto.

En la cultura griega se pensaba que los sonidos que salían del arpa procedían directamente de los dioses. Al contrario de lo que ocurrió en el s.X. cuando Dunstan de Canterbury fue acusado de brujo al dejar sonar su arpa eólica en su celda. Se consideraba que los sonidos que surgían del arpa sólo podían proceder de la práctica de artes diabólicas. Ya en el s.XVI Giovanni Battista della Porta, en "Magis naturalis", pensó en la posibilidad de que los instrumentos de cuerda pudieran sonar a partir de la acción del viento.

Y precisamente la idea de Della Porta parece ser que fue la que inspiró al sabio Athanasius Kircher a diseñar una arpa eólica en su "Musurgia Universalis", en el s.XVII. En el romanticismo parece ser que disfrutaban de cierta popularidad, hecho que puede apreciarse, por poner un ejemplo, en el poema de Samuel Coleridge "El arpa eólica" del cual reproduzco a continuación un fragmento:

" Y esa humilde
arpa -óyela- en su lejano estuche,
acariciada por la simple brisa
cual tímida doncella ante el amante
es tan dulce reproche que me invita
a repetir la falta. Ya sus cuerdas,
suavemente tañidas, nos ofrecen
oleadas de notas que recuerdan
el embrujo sonoro que los elfos
pronuncian por la tarde, cuando viajan
con la brisa que llega de las hadas,
donde la música ronda las flores
salvajes como aves del paraíso
¡flotando en su ala indómita, sin pausa!
¡La vida dentro y fuera de nosotros,
que anima el movimiento y es su alma,
luz en sonido, sonido en la luz,
ritmo en el pensamiento y alegría
en todo! Cómo no amarlo todo
en un mundo tan pleno, donde canta
la brisa y el aire aquietado es música
dormida en ese tácito instrumento."

Este sería aproximadamente el modelo clásico del arpa eólica.


Actualmente se siguen construyendo arpas eólicas según el modelo clásico, como la que podéis escuchar en el siguiente vídeo.



Por otro lado también se construyen hoy en día algunas esculturas sonoras que parten de un diseño teóricamente similar al de las arpas eólicas. Aquí tenemos dos ejemplos.





viernes 9 de octubre de 2009

El blog de Andy Lozeau


Renace este blog desde un nuevo punto de vista, entre la terapia y el altruismo divulgativo. La intención de esta nueva etapa no es extraer un beneficio económico o similar. Tan sólo se pretende comunicar determinado conocimiento a las personas a las que les pueda interesar. En principio va a estar centrado en temas musicales, aunque no queda descartado de antemano que vaya introduciendo entradas o temas ajenos a la música. En cualquier caso todo se irá viendo. Como norma no se escribirá más de una entrada al día, aunque podrán pasar varios días sin que se escriba ninguna. Dependerá de si en el momento de escribir la entrada se dispone de la información o del tiempo suficiente para hacerlo. En cualquier caso se hará todo lo posible para que la aportación sea diaria.


Bienvenidos los que quieran, y los que no, que lo sean donde deseen.